martes, 27 de mayo de 2025

sábado, 10 de mayo de 2025

A medio camino

 A medio camino, entre el infierno y el cielo. 

¿Será el purgatorio que pretende pulgar todos mis pecados?

¿Acaso mis pecados pueden ser espiados?

No lo sé. Solo sé que la suerte parecía que podía volver a sonreír. ¿Pero qué es la suerte? Para mí es esa que dicta que si se cree y se trabaja: se puede. 

Sin embargo, justo ahora, cuando todo parecía que volvía a ilusionar, se trunca. ¿Sabes la de horas que he pasado planeando este proyecto? Mi cabeza saltaba de idea en idea, trazaba cada camino, cada hito. 

Volvía a ser ese yo, ese que tú conoces y que se desvive, se emociona, se ilusiona. Ese que crea, que aprende en cada paso, que disfruta del camino y de la compañía. Ese que inspira y que influye. 

Todo eso estaba en el plan, en un futuro que ya rozaba con la punta de los dedos. Que era mi motivación cada mañana, a pesar de la dificultad del momento actual, porque proyectaba un futuro lleno de emociones buenas. Porque dejaba entre paréntesis este desierto de los últimos años y daba comienzo a una etapa de grandeza.

Y de repente… todo estalla en mil pedazos.

¿Y a pesar de todo, por qué parece que la sonrisa se haya convertido en una mueca? ¿Que las risas parecen convertirse en sollozos?

¿Que ha pasado? ¿No lo he sabido leer correctamente? ¿Me he saboteado por no creerme merecedor de todo ello por todo el daño que te hice? Quizá solo es el destino, que me sigue castigando, que me sigue diciendo que por mucho que crea que he aprendido aún no he pagado todo el dolor, todos los errores.

Repaso una y otra vez, y no logro encontrar cuál de las señales entendí mal. Todo era más fácil contigo, me dabas paz, equilibrio, alegría y esperanza.

Una vez más, los miedos que tengo me arañan por dentro, y tu no ayudas a olvidar el por qué. 

¿Y ahora qué?

viernes, 25 de abril de 2025

Cada cosa en su sitio

Hola,

Aquí estoy, dejando que mi mente se escape a tu lado otra vez. Las últimas semanas están siendo una montaña rusa. Hay días muy buenos, pero también hay días horribles. 

Creo que estoy en el camino, que cada cosa va volviendo a su sitio, y que si continúo así podré mejorar, podré cambiar las cosas, estaré feliz. 

A veces me pregunto si tan difícil es conseguirlo. Si tan difícil es que la gente me deje ser feliz de la misma forma que yo dejo vivir en paz y ser feliz al resto. A veces mi mente me juega malas pasadas, y en los momentos malos me hace pensar que todo esto es un castigo, una lección, karma. 

Pero si el maldito karma existe, ¿por qué no vuelves a mi ahora que creo haber encontrado el camino correcto? No lo sé. 

Supongo que aún no está cada cosa en su sitio. 

jueves, 3 de abril de 2025

Me desdibujo

Nunca dije: “no te vayas”. Lo debí decir. 

Nunca dije que te quiero, no nos quise herir…

Nunca que te espero, pero sigo aquí. 

Nunca dije que lo siento y sí que lo sentí. 


Me duele, siempre lo ha hecho y nunca ha dejado de hacerlo. Solo que ahora es como ese ruido de fondo al que te has acostumbrado, al que no prestas atención, pero tampoco puedes ignorar. 

Me duele, cruzarme contigo y ya ni siquiera ser capaz de decirte hola. Después de todo lo que hemos sido, de todo el cariño, de todos los momentos vividos, no entiendo que no me salgan las palabras por no saber si contestarás 


A veces hago retrospectiva y creo entenderlo todo. Otras veces echo la vista atrás y me desdibujo.


Es cierto que hay cosas que están cambiando para bien, pero siento que el cambio de rumbo no termina de tener efecto y que todo vuelva a ser feliz. También es cierto que contigo era todo más fácil, y que ahora estoy pagando la penitencia de no tener tu apoyo. Supongo que por eso a veces me aferro a algunas personas que me hacen daño, me debo estar castigando… pero necesito salir de ello. Tengo tantos planes, casi en mi mano el crecer y ser feliz en muchos aspectos. Creo que estarías feliz, y también creo que ahora mismo me faltan tus palabras de aliento, tu abrazo, tu caricia y tu “todo va a salir bien”.