viernes, 9 de agosto de 2013

...

Descubrir que ella (princesa) ya había empezado por un para siempre con otro (su príncipe), y otras maneras de morir por dentro.

miércoles, 10 de julio de 2013

Sin timón ni timonel.

Mentiras.

Algunas ganan juicios. Otras ocultan las más maravillosas verdades del universo. A veces tratan de hacer desaparecer algo dañino. La mayoría son "media verdad al revés". 

Pero en el amor las mentiras son siempre crueles. Casi siempre nos despojan de la confianza que habíamos depositado en la otra persona. A menudo llegan a crearnos una sensación de decepción, en parte por que esa persona nos ha fallado, en parte por que nos sentimos "idiotas" por haber confiado una vez mas.
Es entonces cuando decides que no vas a esperar nada, de nadie, nunca más, y así te ahorras decepciones ¿Pero es eso realmente posible?

Confianza, para mí la base de cualquier relación. Pero... ¿como seguir adelante cuando se quiebra esa confianza? ¿Como superar el vacío que arrastramos por dentro al no saber que parte de lo vivido ha sido verdad y que parte no? ¿Cuantas más cosas han podido ser mentira?

¿Como puede vivir esa persona tranquila, mientras tu cabeza no para de debatirse entre "solo ha sido una pequeña mentira" y "cuantas mentiras más me habrá contado"?

Supongo que mientras la brisa del mar cubre tu noche, yo tendré que seguir aquí, una vez más preguntándome ¿por qué?


domingo, 14 de abril de 2013

Mi manera de comprometerme fue darme a la fuga...

Pasamos la vida esperando... Esperando tren, autobuses, metro. Esperando en la cola del cine, en la caja del supermercado. Esperamos cada noche que amanezca un nuevo día, y siempre, una y otra vez, esperamos que este día sea mejor que el anterior.

Yo llevo mucho tiempo esperando a mi amor verdadero. A esa persona con la que compartir cada día, con la que hacer miles de locuras sin que nada importe. La persona con quien pasear, de su mano, y sentirme orgulloso de que forme parte de mi vida. 

Es curioso como en ocasiones podemos llegar a añorar ciertos momentos. Echar de menos besos,  caricias, momentos, abrazos... Pero no echar de menos personas, si no esos momentos en sí, y a alguien ideal (que nunca aparece) con quien compartirlo.

A menudo la vida juega a ponerte delante a esa persona "ideal", y entonces descubres que has estado mucho tiempo esperando, añorando, pero no has usado ese tiempo preparandote para esa persona.

De forma casi ilógica aparecen miedos, temores, sombras, que no te permiten alcanzar a esa persona que tanto has esperando. Que no te permiten, pese a tu espera, estar preparado para recibir todo eso que tanto añorabas...

Y aquí estoy, apunto de comprometerme dándome a la fuga...

lunes, 25 de marzo de 2013

Historia de un desamor.

(Para la chica de los ojos tristes)

Aquel Octubre se hizo primavera.
Mientras tu ignorabas, yo ya enseñaba
y día tras noche te demostraba.
Aquella semana empezó la espera.

Aquel día topé con tu frontera.
Tu te divertias y yo luchaba,
por tu resguardo yo me mojaba.
Aquella tarde fue la primera.

Con billete de ida caí al abismo,
tu disfrutabas con todo detalle
¿Estrella o luna? Te daba lo mismo...

Livido y punzante dolor entalle
tu corazón, cargado de egoísmo,
y al fin... Tus nocivos labios calle.

Autor: el hombre del traje gris.

miércoles, 20 de marzo de 2013

sábado, 23 de febrero de 2013

La vida te lleva por caminos raros.

La vida te lleva por caminos raros. Te arrastra como a un muñeco, por la esquina más perdida de los mapas. 
La vida no tiene piedad en tus momentos de flaqueza, ni te permite bajar la guardia en tus momentos de felicidad. 
La vida se esfuma al pasar por tus canciones favoritas, y hace que te pierdas entre canciones que tú nunca has cantado.
La vida te mira con los labios pintados. Te elige y siempre se larga con otros.
La vida te lleva por caminos raros.

No puedo escapar, la vida mi vida, es como un bucle infinito. Sigue siempre dando vueltas como una máquina de movimiento perpetuo. Pensareis que esto es bueno, al fin y al cabo si mi vida da vueltas es que continúa. El problema es que da vueltas en círculos concéntricos.

Todo se repite una y otra vez, mismas palabras, mismos hechos, mismas mentiras tan sólo van cambiando los actores. Menos el principal que creo ser yo, aunque a veces me de la sensación de ser un mero espectador.

Y entonces empiezo a pensar que quizás el problema soy yo. Que estoy confundido. Aunque ciertas miradas, ciertos gestos, determinadas sonrisas son prueba inequívoca de lo que a mi parecer son sentimientos escondidos que afloran.

Así es como la vida me mira con los labios pintados, así es como me elige, me ilusiona, me hace creer, para acabar largandose con otro.

He llegado a una conclusión, triste pero cierta. A ella sólo le interesa tenerme cerca porque le hago sentir especial, querida, comprendida. Puro interés. Y con ella me refiero a todas y a ninguna a la vez.

Supongo que es cierto, que llegado cierto momento es mejor un cielo acostumbrado a defraudar que fábricas de anhelos esparcidas en la noche.





Texto inspirado en la canción: La vida te lleva por caminos raros.

domingo, 17 de febrero de 2013

A la sombra de la luz de un sueño.

Un cielo abarrotado de nubes grises amenaza con convertir la tarde de este domingo en una tarde más, de tristeza y melancolía para los corazones solitarios. El gélido frío cala hasta los huesos. Las calles de esta ciudad, siempre llena de vida, están desiertas. 

Algunos se refugian en sus casas ante la inminente lluvia. Otros, temerosos del frío, pueblan los centros comerciales en busca de algún quehacer. La gran mayoría abarrota bares y tabernas, al parecer hay fútbol, Madrid-Barça o algo así...

Pero no para ellos. 
Caminan plácidamente por uno de los lugares más bellos de Madrid. Están solos, y no parece que ni el frío ni la posible lluvia les importe. Se encuentran en una especie de burbuja en la que sus resplandecientes sonrisas alumbran la oscura tarde de la ciudad. 

De repente comienza a diluviar. Ella toma tímidamente su mano y comienza a correr, bajo la lluvia, sin rumbo. Sin previo aviso, tras dos manzanas corriendo, ella se para y ambos se funden en un suave pero profundo beso. Se están empapando así que ella le dice que se resguarden en algún cálido portal. El sonríe y le susurra al oído: "Me gusta mojarme, sentir como cada gota va calando hasta llegar a mi piel.". Ella, un poco extrañada, le pregunta que quiere decir, a lo que él le responde: "Esa sensación me recuerda a tí. A Cuando tu me susurras 'te quiero', y estas palabras atraviesan mi alma hasta calar directas a mi corazón".

De vuelta a la realidad descubro que él, tan sólo soy yo. Ella, es mi idealización de la chica de mis sueños. Y todo lo demás forma parte de mis pensamientos. 

Estoy en una tarde más de domingo. En la que sueño con la persona ideal, con la cita ideal, para luego una vez más recaer en que es imposible. En que no hay citas así, ni chicas así, al menos para mí.

Seguiré aquí, tumbado en mi cama, viviendo a la sombra de la luz de un sueño.



martes, 12 de febrero de 2013

La realidad se impuso

(En recuerdo de "la chica de los ojos tristes")

Hoy tengo un día de reflexión. Un día de tantos, en los que se te amontonan las ideas en la cabeza, pero eres incapaz de ponerlas en orden. Incapaz de plasmarlas por escrito.

En días como este me asalta la necesidad de decirte demasiadas cosas. Tantas, que podría resumirlo todo en dos simples palabras.

Entonces la realidad se impone, sé que nada avanza, y que ya jamás avanzará. Sé que te resbalas tímidamente de mis manos, y que yo tan sólo se poner cara de idiota sin saber muy bien que hacer. Siento que en lugar de acercarme a ti, te alejas, y hace frío porque desde tan lejos ya no me llega el calor de tu sonrisa. Me desoriento al perder la noción del tiempo, porque el "tic tac" de tu reloj de pulsera ya tan sólo es un susurro... 

Y aquí me tienes, perdido en un sueño vacío. Embriagado por la promesa que me hiciste una vez una noche de verano y que no me deja ver más allá. Condenado a seguir vagando entre los despojos que quedan de este amor, que ya nunca más será de nadie.

Sólo quedan tus promesas rotas, sólo queda el amargo sabor de ellas al saber que me mentiste. Yo, como siempre, aquí estoy para cumplir una vez más mi palabra. Te dije que por ti bajaría la luna. Aquí la tienes:


¿Dónde te la dejo?

domingo, 10 de febrero de 2013

Lo raro es no sentirse fuera de lugar.

Hoy he decidido destrozar el género poético de los sonetos... Perdonadme, quería experimentar y esto es lo que ha salido... 

Lo raro es no sentirse fuera de lugar.

Vivimos tiempos de falsos profetas.
Luces y sombras, relojes parados,
falsa rutina, mis labios cerrados,
y mi corazón en una maleta.

Sin rumbo, girando como una ruleta,
trato de eludir mis mil y un pasados.
Tus besos se esfuman son apagados,
surcan el cielo volando en cometa.

Tan débil mi llama, el viento la apaga.
Lágrimas mudas acaban en el mar.
Allí la marea sólo propaga,

tristes historias de nunca acabar.
Roto el amor ya sólo es burda plaga.
Raro es no sentirse fuera de lugar.

Autor: A.G (El hombre del traje gris).

Hastío.

¿Conocéis esa sensación de sentirse lleno y vacío a la vez? Lleno de historias que ansías escribir, de momentos que aun no has vivido, de detalles y caricias que deseas regalar... Vacío al volver a la realidad, esa cruel y despiadada en la que vives, que te obliga a estar alejado de todos esos sueños, de todas esas ganas de vivir...

Vivir y sueñosdos palabras que abandonaron mi propio diccionario al tiempo que tu huías de mi vida. Esa fue tu forma de agradecer mi lealtad hacia ti. Cual cobarde huiste en el momento en que yo más te necesitaba. Quedé en la mas amarga de las libertades. 

"Quiereme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite". Tú me enseñaste esa frase que cumplí cada vez que la situación lo requería. Irónicamente tu no hiciste caso a tus propias palabras ni una maldita vez... Dejaste que se impusiera la soledad.

Soledad y libertad, vivir y sueños, ¿lleno o vacío? Todas las palabras llevan a un callejón sin salida. Todas las palabras a mi alcance y ninguna lo suficientemente intensa, correcta, precisa, que pueda expresar lo que yo siento. No es que te eche de menos, es que echo de menos esos bonitos momentos que teníamos. No es que quiera reencontrarme contigo, quiero reencontrarme conmigo, con esa sensación de vida. Pero no hay nada a mi favor. No hay oportunidad de redirmirse. Pareciera que quisiera vengarse a través del olvido, cupido de mí. 

Así que aquí estoy. Sábado. Una de la madrugada. Carnavales. 

Sumido en el hastío...

sábado, 2 de febrero de 2013

martes, 22 de enero de 2013

Habitaciones separadas.

¿Recordais la última entrada? En ella os hablaba de cuando era joven e inocente y decidí que el camino a seguir era el del corazón. Fue en ese momento cuando pasé a ser un "kamikaze", un kamikaze enamorado...

Ha vuelto a ocurrir. Me he vuelto a "jugar la vida a pares o nones por fulanita de tal"(1), y el resultado a sido tan demoledor como siempre. ¿Queréis un consejo? Nunca os ilusionéis por una persona que os diga que sois el amor perfecto para ella. Al menos no si ella es la misma persona que está saliendo con alguien que no eres tú.   

¿Sabéis lo peor, y lo que realmente odio? Como a veces son capaces de dar la vuelta a todo. La forma en que llegan a hacerse la víctima sobre una situación cuyo dueño de la llave para el cambio son ellos mismos. Y sin embargo consiguen hacerte sentir a ti el culpable. Como si no tuvieras suficiente dolor cuando permites que decida lo que crea mejor para si misma, respetando ante todo su felicidad y ayudando a que esta llegue a ser plena (aunque esto sea incompatible con la tuya propia y casi siempre te acabe haciendo sentir como si te utilizaran).

Es entonces cuando vuelves a la cruda realidad. Te sientes como un viajero herido que carga una mochila, donde en ausencia del amor y la ilusión, ya tan solo quedan dos cosas. Soledad y libertad.

Y te das cuenta de la sabiduría de ese viajero herido, que sabe:

Sabe que le resulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.
Tiempo de habitaciones separadas.(2)


(1) Joaquín Sabina - Vinagre y rosas.
(2) Luis Garcia Montero - Habitaciones separadas.



miércoles, 16 de enero de 2013

He dejado de creer en los milagros.

"A veces se me olvida que sólo soy espectador". A veces la ilusión, la creencia, incluso una fe ciega por algunas personas te hacen despegar los pies del suelo y creer que puedes volar. "A veces las canciones se convierten en ceniza".

Ya hace años decidí que, el estar en la cuerda floja, el pensar que puedo volar a pesar de la ausencia de alas, el creer hasta el último momento en todos los imposibles habidos y por haber, pasaría a formar parte de mi forma de vivir.

Me pareció tan noble aquello de hacer caso al corazón... Y por aquel entonces nadie me habló de las consecuencias( si lo hicieron era demasiado joven como para hacer caso a algo que pudiera impedir mis propósitos)... que caí en el error de enamorarme.

Es bonito el instante en que crees que encuentras a "LA PERSONA", comienzas a creer en ella, en sus promesas. Crees en esa persona ¿acaso no hay motivos para hacerlo? ¿acaso el amor no es suficiente como para perdonar cada vez que incumple una de sus promesas? ¿acaso no aprendiste a pensar que puedes volar?

Pues no amigo, te equivocabas, en ese momento esa persona desaparece como un huracán, destrozándote a ti y todo lo que puede mientras huye de tu vida dejándote a oscuras. Dejando atrás todas esas promesas rotas, todo lo que juró...

Y dudas de todo, y se clava en ti porque todo te parecía tan real. Y es entonces cuando maldices tantas promesas, tantos "para siempre". Y dejas de creer en todo eso, en cualquier persona que se pueda atrever a pronunciar palabras similares. Dejas de buscar que te prometan amor eterno para tratar de encontrar alguien que tan solo te jure que CADA momento vivido ha sido algo REAL. Tratando de evitar que si algún día esa persona desaparece, a la amargura de esa ruptura se sume la amargura de no saber si lo que has vivido ha sido una mentira.

Llegando al pensamiento último de saber que no hay nadie para ti. Y que aunque te consideres alguien romántico, que daría lo que fuese por la persona a quien quiere, debes dejar de creer en el amor. Debes dejar de creer en los milagros...

lunes, 7 de enero de 2013

Capitán de su calle.

¿Feliz 2013? Quizá para vosotros...
Yo al fin entendí como funcionan las cosas, o al menos en mi vida.

Uno tiene tendencias suicidas a tratar de ser bueno con la gente que quiere. Tendencias suicidas a creer sus palabras, a interpretar como buenos sus gestos, dejar pasar sus faltas o fallos. Piensas que existe una magia en la tierra, y un equilibrio por el cual si tu eres bueno eso te retornará.

Con el paso de los años he aprendido a odiar la mentira, hasta pasar a convertirse en una de las pocas cosas que soy incapaz de perdonar. Pero ahora, hoy, se que también me odio a mi. Por eso llevo veintiún años engañándome con todo aquello del Karma, la magia y el equilibrio. Haciendo conmigo lo que mas odio, mentirme.

Ya no se que es peor, que me creyese mis propias mentiras, o que me creyese las vuestras. Esas que hacían sentir especial, único, (reiros de mi si queréis) un príncipe.

Duele saber que eso que te estaba curando, esas personas que creías que te sanaban de ese mal mayor que tratabas de superar en tu vida, no pretendían curarte, tan solo aprovecharse de ti para su propio uso y disfrute.

Que cuando crees que todo mejora, que estas consiguiendo tus objetivos, te den un hachazo en tus alas y caigas de nuevo de bruces sobre el asfalto.

¿Esperabais mas? Al fin y al cabo jamás pasaré de capitán de mi calle.


"Y, aunque nadie daba un duro por él
se volcaba tanto en los detalles
que sin llegar a nada llegó a ser
el capitán de su calle."

(Joaquín Sabina)