viernes, 11 de agosto de 2023

El cuento de Mike



Pues érase una vez un monstruo verde. Era pequeño, con un solo ojo gigante, de color verde y algo gordito. Le solían llamar bola de queso por su forma redondita, aunque se llamaba Mike Wazowski.


Él no sabía hablar, así que hacía gestos como podía con sus dos largas manitas.


Vivía en Monstruopolis, y asustaba para ganar dinero y poder comprar su comida más preciada, una tan redondita como él.


Un día, sin previo aviso, mientras Mike dormía alguien le cogió y le metió en una caja. Como no sabía hablar, no pudo gritar, así que se acomodó y descubrió que dentro de esa caja había más monstruos verdes y redonditos. Él estaba asustado, se parecían mucho a el, tampoco hablaban, y tenían el mismo color, el mismo ojito, todo igual. ¿Cómo iban a distinguir que el era el verdadero?


Paso unas horas en esa caja, hasta que le llevaron a una gran tienda en la ciudad. Allí le colocaron junto al resto en unas estanterías. Los niños pasaban, y les cogian, jugaban con ellos o les babeaban. Mike tenía miedo ¿cómo sería la familia que le llevase a casa? ¿Sabrían que él era el verdadero? ¿Sabrían darle su comida favorita?


Un día de repente un chico mayor entró en la tienda y empezó a mirar los Mikes. Parecía tener claro lo que iba allí a buscar. 


El chico habló con la señora de la tienda. Le dijo que quería llevarse al de verdad. ¡Pero esa señora bruja le dio uno cualquiera! 


El chico lo cogió y cuando iba a pagar, volvió a la estantería y estuvo mirando. Mike intentó asomarse, pero el resto de gorditos verdes le tapaban. Intentó hablar a ese chico, quería irse con él. Pero no sabía hablar. Y de repente, el chico le vio, los dos se miraron. Y el chico le cogió, le estuvo mirando, le acarició y le tocó el hilito de su ojo. Y entonces se le llevo de la tienda.


Mike estaba contento por que le había elegido, pero a la vez nervioso por que no sabía a dónde iba.


El chico le saco en un coche y se puso a hablarle. Al principio Mike no entendía nada, sólo escuchó algo de mi niña, y misión.


Parecía importante, y Mike no estaba dispuesto a fallar. ¡Le había elegido entre todos los Mikes! 


Le escondió en el maletero y de pronto, una chica le sacó con una gran sonrisa.

¿Era esa su misión?


El chico se puso contento, y le explico a la chica que Mike le iba a cuidar. Le dijo que le había escogido y que sabía que lo haría bien, porque era el de verdad. Mike nunca podía olvidar esas palabras, ¿como sabía el chico que era el de verdad?


Tiempo después Mike empezó a hablar, cuidaba de la chica, y ella le daba Pizza, su comida especial favorita!


Mike era muy feliz con esa familia, así que un día le preguntó al chico como había sabido que era el de verdad. El chico le cogió, le abrazó, le olió como siempre hacia y le dijo: No dude en ningún momento, porque al verte, supe que con ese corazoncito tan grande sabrías cumplir la misión, cuidar a la persona más importante de mi vida siempre que no estuviese. Siempre supe que tú eras el de verdad y por eso te elegí, y te volvería a elegir.


Mike abrazo al chico y le dijo: te quiero mucho chito. Se fueron a buscar a la chica y junto con otros cuatro gorditos cabrones, vivieron felices y comieron pizza 😁



Feliz décimo cumpleaños pequeño.