domingo, 26 de abril de 2026

Dicen que amar es el sentimiento más supremo que puede experimentar una persona. Amar es deseo de unión, es reciprocidad, es completarse con la otra persona, alegría mutua, energía para convivir para comunicarse y crear. 


En el amor disfrutamos, compartimos, y vivimos los mejores momentos. El amor nos da fuerza, confianza, nos guía y protege. 


Pero para mí amar también significa compromiso, entrega, sacrificio, respeto, pasión, paciencia, admiración. 


El amor es magia, pero también es entrega. Es darlo todo de corazón, abrir tus puertas de par en par, y dejarte guiar por lo más profundo de ti. Pasión, pero no solo la pasión carnal, sino la pasión diaria, la que te empuja a sorprender, a cuidar. Ser el ángel de la guarda de la otra persona en sus momentos buenos y malos. Desear verle, abrazarle a cada momento. Buscar siempre una excusa para poder pasar tiempo juntos. Hacer locuras, regalar sonrisas. Que cualquier plan sepa a poco comparado con estar entre sus brazos. Que cuando sabes que el otro sufre, aliviar su dolor se convierta en tu necesidad por encima de todo. 


Ser capaz de lo que sea por hacer a la otra persona feliz. Encontrar el momento de ceder, de complacer y ser generoso. 


El amor es un suspiro, es locura, es darlo todo para que nunca mañana sea demasiado tarde. El amor te empuja, y te da fuerzas, te hace sobreponerte, llegar a ser capaz de cosas que jamás hubieses imaginado. El amor duele, pero también tiene los mayores poderes curativos que jamás se hayan conocido. Por amor se va al otro extremo del mundo, se habla hasta las tantas de la mañana, se cogen taxis, trenes, aviones. Se corre, se lucha, abraza. Porque amar, sin arriesgar, luchar, y sin locura, no es amor. 

martes, 27 de mayo de 2025

sábado, 10 de mayo de 2025

A medio camino

 A medio camino, entre el infierno y el cielo. 

¿Será el purgatorio que pretende pulgar todos mis pecados?

¿Acaso mis pecados pueden ser espiados?

No lo sé. Solo sé que la suerte parecía que podía volver a sonreír. ¿Pero qué es la suerte? Para mí es esa que dicta que si se cree y se trabaja: se puede. 

Sin embargo, justo ahora, cuando todo parecía que volvía a ilusionar, se trunca. ¿Sabes la de horas que he pasado planeando este proyecto? Mi cabeza saltaba de idea en idea, trazaba cada camino, cada hito. 

Volvía a ser ese yo, ese que tú conoces y que se desvive, se emociona, se ilusiona. Ese que crea, que aprende en cada paso, que disfruta del camino y de la compañía. Ese que inspira y que influye. 

Todo eso estaba en el plan, en un futuro que ya rozaba con la punta de los dedos. Que era mi motivación cada mañana, a pesar de la dificultad del momento actual, porque proyectaba un futuro lleno de emociones buenas. Porque dejaba entre paréntesis este desierto de los últimos años y daba comienzo a una etapa de grandeza.

Y de repente… todo estalla en mil pedazos.

¿Y a pesar de todo, por qué parece que la sonrisa se haya convertido en una mueca? ¿Que las risas parecen convertirse en sollozos?

¿Que ha pasado? ¿No lo he sabido leer correctamente? ¿Me he saboteado por no creerme merecedor de todo ello por todo el daño que te hice? Quizá solo es el destino, que me sigue castigando, que me sigue diciendo que por mucho que crea que he aprendido aún no he pagado todo el dolor, todos los errores.

Repaso una y otra vez, y no logro encontrar cuál de las señales entendí mal. Todo era más fácil contigo, me dabas paz, equilibrio, alegría y esperanza.

Una vez más, los miedos que tengo me arañan por dentro, y tu no ayudas a olvidar el por qué. 

¿Y ahora qué?

viernes, 25 de abril de 2025

Cada cosa en su sitio

Hola,

Aquí estoy, dejando que mi mente se escape a tu lado otra vez. Las últimas semanas están siendo una montaña rusa. Hay días muy buenos, pero también hay días horribles. 

Creo que estoy en el camino, que cada cosa va volviendo a su sitio, y que si continúo así podré mejorar, podré cambiar las cosas, estaré feliz. 

A veces me pregunto si tan difícil es conseguirlo. Si tan difícil es que la gente me deje ser feliz de la misma forma que yo dejo vivir en paz y ser feliz al resto. A veces mi mente me juega malas pasadas, y en los momentos malos me hace pensar que todo esto es un castigo, una lección, karma. 

Pero si el maldito karma existe, ¿por qué no vuelves a mi ahora que creo haber encontrado el camino correcto? No lo sé. 

Supongo que aún no está cada cosa en su sitio.