miércoles, 12 de julio de 2023

Roto

Hace semanas que sé que tendría que volver a Israel. Desde el principio tuve un mal presentimiento. Vi las noticias, había atentados, manifestaciones y creí que ese mal presentimiento me decía que podría pasarme algo. 


Por eso decidí escribir el post anterior, y poder “despedirme”. Por eso, registré mi viaje en el registro de viajeros y estuve apunto de avisarte y que fueses mi contacto. Finalmente no lo hice. 


La tensión se palpaba desde que llegue al país. Mucha policía, controles… ayer yendo al curso los manifestantes cortaban la carretera. Poco a poco sentía que mis peores temores se estaban confirmando. Al llegar al hotel por la tarde, todo acordonado. A escasos metros del hotel la embajada de EEUU, la policía volvía a estar presente, tensión, cargas, detenciones y yo en el medio de todo aquello. 





El miedo se apoderaba de mi, y con el las ganas de escribirte, pero me calmaba el pensar que podría volver y algún día estar de nuevo entre tus brazos. La situación pasó, y evitamos el peligro. 


Lejos de estar fuera de peligro, la realidad se presentaría hoy para romperme por dentro y destrozarme. Quizá hubiera sido mejor que ayer algo malo hubiese ocurrido. 


Jamás pensé que un enlace y una captura pudiese llevar a tanto dolor. Me ha roto por dentro. En el fondo lo entiendo y es lógico, pero no puedo dejar de temblar y las náuseas son incontrolables. Ojalá no estar aquí en mitad de este curso rodeado de gente y poder estar solo sin guardar la compostura. 


Me he quedado paralizado, hasta que he tenido la súper idea de hacer la cuenta para escribirte, lo he dudado, pero al final me he lanzado. Supongo que ha sido una idea pésima, pero ya no puedo volver atrás. 


Todo esto es mi culpa, lo tengo claro, y no hay nada que jamás te pueda reprochar. Pero no deja de doler igualmente. Guardaba la esperanza de que todo se pudiera llegar a arreglar, pero ahora tengo claro que tú ya has pasado página.


No me salen más palabras, quiero llorar. Estas preciosa, eso es un hecho, y ojalá encuentres lo que mereces y sigas sonriendo y siendo feliz.


Al menos ahora se que mi oportunidad ha pasado, y mi tiempo ha pasado. Soy un iluso, topé con tus canciones, con tu preciosa voz, hace algo más de un mes. Al principio no podía dejar de escucharlo, luego pensé lo bonito que sería añadirle música a esa voz, cogí mi guitarra. Los pocos ratos libres trataba de sacar unos acordes bonitos para mezclarlo con tu voz y algún día cuando quedase bonito mandártelo. 


Era mi forma de decirte que podía complementarte. 


Cuantos sueños se quedan huérfanos ahora. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario