Hoy ha sido un mal día, un día horrible.
Si te soy sincero no recordaba un día tan malo desde que te fuiste.
Y es que cuando tu estabas trasformabas los días malos en buenos.
¿Sabes? Hoy me siento sin guía, sin ángel de la guarda. Me siento solo, muy solo, y lo peor es que nada ni nadie puede llenar esta soledad, porque solo tu podías.
En días como hoy te planteas, ¿qué merece y que no la pena?
No lo se, honestamente es una de esas veces en las que temes por lo que puedes ser llegar a hacer.
Porque, ¿cual es la salida?
Está claro que no hay vuelta atrás, pero, ¿y el futuro?
Estoy tan roto ahora mismo que no se ni lo que digo.
Ojalá tu, aquí, para salvarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario