Las palabras a veces no son capaces de explicar todo lo que se siente, todo lo que ocurre en algún momento, todo lo bueno o malo vivido.
Juntos podemos, siempre de tu mano, parecen simples frases bonitas, pero viniendo de ti, de mi, de nosotros, siempre han tenido un arcoíris de significados.
Pudimos cuando tu abuelo se fue, pero también cuando se fueron los míos, nuestro abrazo, nuestro cariño, apagó ese sentimiento de soledad, y aunque siempre los tendremos en nuestra memoria, sabemos que son eternos, allí arriba en las estrellas, y que siempre estarán orgullosos de nosotros. Tu me enseñaste a echar de menos sonriendo, y no con tristeza.
Pudimos con el grado, con CCE (sus malditas prácticas y fórmulas), con campos electromagnéticos, y lo más importantes, pudiste conmigo a pesar de ser tan cabezón y querer entenderlo todo...
Pudimos con el máster y con el trabajo, sacrificamos muchos findes, y muchas tardes, pero míranos ahora, somos un orgullo.
Pudimos con la pandemia, encontrándonos en los pasillos del Hipercor, abrazándonos en el coche, escondidos en mi casa. Casi como un amor furtivo...
Pudimos con nuestras peleas, pudimos con todo aquello que iba en contra de un amor, que siempre tratamos de que fuese lo más puro posible.
Pudimos con el cab**** de Fiona, ¿verdad? Nos quedó una cocina preciosa, y eso que nos hizo sufrir…
Pudimos con los compañeros que querían hacernos la vida imposible, y que no sabían que somos fuertes, por separado, pero más del doble cuando tenemos al otro detrás empujando en sintonía.
Siempre podemos, siempre lo arreglamos, juntos, y cuando uno de los dos no puede el otro se lo echa al hombro y tira de el.
¿Y ahora? Los dos tenemos mucho que solucionar en nuestro interior, aún nos queda mucho que aprender, mucho que mejorar. Pero después de todo, ¿por qué no íbamos a poder con esto?
Todo esto nos ha traído sinceridad, ahora conocemos los límites, conocemos lo que debemos dar, y lo que no debemos dar. Conocemos cuando decir que no al otro, para que aunque en ese momento duela, al día siguiente vuelva y con una sonrisa nos dé las gracias y nos pida perdón. Conocemos las manías del otro, pero también todo aquello que nos hace felices. Tenemos la posibilidad de seguir compartiendo sueños, de disfrutar de todo el esfuerzo que hicimos durante años. Viajar, ir a conciertos, pasear, hacer deporte juntos, o simplemente estar sentados en nuestro sofá abrazándonos...
Tenemos que recuperarnos a nosotros mismos (como personitas), eso lo tengo claro. Y es algo que debemos conseguir cada uno de nosotros, y estoy seguro de que lo haremos, porque siempre hemos podido con todo. Pero también tenemos que recuperarnos a nosotros como uno solo, al principio parecerá un mundo, pero estoy seguro que tras el primer abrazo, tras poner las cosas en su sitio, volveremos a ser eternos.
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario