Creí que me faltaba algo.
Creí encontrarlo lejos de ti.
Creí que me hacía especial.
Creí que era feliz, y no pensé en nada más.
Todo era mentira.
Te necesito a ti.
Tu me haces especial.
Tu me haces feliz, al verte en casa con tu pijama de perritos.
Solo necesitaba perspectiva.
La vida a menudo nos empuja, nos lleva rápido, sin mirar, sin reflexionar, sin pensar. Necesitaba pararme, necesitaba echarte de menos un día, necesitaba pensar en todos tus detalles, que me faltase un día un bombón y echarlo de menos. Estar en la montaña más alta viendo el atardecer solo, reflexionando y poder pensar: joder, que afortunado soy de tenerla, mañana venimos aquí y vemos esta maravilla juntos.
Es curioso, la vida es un equilibrio. No sirve darlo todo, ni recibirlo todo. La vida necesita compases de intensidad y compases de espera. Me abrumé, me dejé abrumar, pero ahora lo entiendo.
Quiero vivir contigo, y hacerlo sin prisas, sin que nada nos ahogue. Quiero poder ir en coche contigo y pararnos en todos los sitios que nos dé la gana, y gritar al viento, o no decirnos nada (sitting in silence), pero siempre disfrutándonos cada segundo. Sin que el reloj nos apriete, sin que nada se interponga.
No sirve lamentarse de no haberlo hecho cuando pude. Pero lo que sí puedo es seguir mejorando cada día, por sí un día vuelves, ser mejor persona para ti, y que decidas quedarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario