Eres el amor de mi vida. No encuentro una frase mejor, ni más sincera y acertada para comenzar este post. Hoy ya son 13 días desde que te fuiste te eché (sin quererlo y sin querer) de mi vida, y no ha habido ni uno solo de esos malditos 13 que no haya pensado en ti, que no te haya echado de menos.
Ya no estás aquí, y la casa está vacía, sin tu sonrisa. Estás en el norte, y lo sé desde hace días, y aún así: cada vez que vibra el móvil pienso que puedes ser tu, cada vez que oigo el ascensor y pasos se me corta la respiración. Busco señales de ti en todas partes, pero no estás, y duele.
La decisión de no querer volver hablar conmigo me está matando, pero ya tan solo puedo hacer eso por ti, respetar tu decisión. Y aún así duele, porque se que este "contacto cero" solo acabará sacándome de tu alma, dejando a un lado todo lo que fuimos, pero no puedo culparte. No te culpo porque ahora en perspectiva solo puedo sentir lo mucho que siento todo esto. He podido pensar, entender, y ahora sé que hice lo que jamás debí hacer, dejarte sola cuando me necesitabas.
Me dejé llevar, y acabé donde mi corazón realmente no quería estar. Ahora con la lejanía, se que lo único que necesitaba era parar mi vida un instante, tomar aire, y darme cuenta de lo maravilloso que era lo que estaba viviendo, lo que había vivido. Darme cuenta de que nos veo de mayores, siendo ancianos, y aún abrazándonos en la cama.
Pero todo esto no te lo escribiré, mereces hacer lo que ahora mismo deseas, y no quiero ser el culpable de romper ese deseo, como te dije más arriba, he roto tanto las cosas que ahora la única forma en la que puedo decirte "te quiero" es dejándote seguir a tu manera.
Ojalá elijas el camino correcto, y eso que ahora crees desear no desaparezca, porque no quiero que cometas mi error. No supe ahondar en mi, y ahora he perdido lo que realmente deseaba.
Si pudiera decirte algo ahora mismo sería perdón por no haberte sabido cuidar estos últimos cuatro meses. En mi cabeza creía que todo estaba como en octubre antes de que todo esto nos devastase. No supe ver tu dolor, tu ansiedad, que realmente necesitabas que te abrazase, que te arropase y te cuidase. Tenía una venda, y ahora la realidad se ha impuesto. Lo siento, quisiera solucionarlo estando a tu lado, cuidándote, pegando cada uno de esos trocitos de ti que rompí, y completándolos con mis mejores trocitos hasta volver a ser uno.
Pero para eso ya es tarde, y aunque me rompa por dentro ya solo puedo respetar tus deseo y dejarte marchar, con la esperanza de que algún día volvamos juntos, y podamos ver todos los atardeceres desde cualquier parte del mundo.
💙
No hay comentarios:
Publicar un comentario