- Hola
+ Hola
- ¿Como estás? ¿Has podido sanar este tiempo
+ Bueno, poco a poco. ¿Tu, como estas?
- Pues no hay un solo día que no te eche de menos, y me encantaría tener la oportunidad de demostrarte que podemos tener esa vida juntos que tanto nos merecemos.
+ ¿y como puedo realmente saber que te mereces esa oportunidad? Me hiciste mucho daño…
- Porque no hay un solo día que no me arrepienta, porque cada vez que imagino tu angustia cuando yo me marchaba, se me clava algo por dentro, y no puedo evitar llorar. Porque se que no te mereces lo que pasó, que te mereces lo mejor de mi, y que me esfuerce por ser la mejor persona.
+ ¿y como se que te arrepientes de verdad, y que no volverá a ocurrir?
- Porque he aprendido a escucharme a mi mismo, a entender que me pasa en cada momento, a saber reflexionar. En ese momento no supe hacerlo, en ese momento malinterpreté todas las señales, y me niego a que eso vuelva a pasar, no quiero perder al amor de mi vida, y esa eres tú.
+ No ha habido un solo día que no abrazase al jefe.
- Pues ahora estoy yo aquí, abracémonos. Yo no ha habido un solo día en que no me haya acordado de ti, nuestro viaje a Londres, en Oporto donde tanto me cuidaste. Cuando salía de la ducha y estabas tú con la mejor de las sonrisas. Cuando te hacía las gulas porque a mi me salen mejor, y venías a abrazarme por la espalda. Cuando te quedabas dormida viendo la serie y yo te acariciaba, o te hacía fotos.
+ Debemos aclarar muchas cosas, arreglar algunas, olvidar otras, no se si podré…
- Podremos, tenemos una vida entera para hacerlo, deja que te demuestre que soy mejor aún que de aquel chico del que te enamoraste.
(Y pasaron horas y horas hablando, contándose toda la verdad, perdonando, sanando, abrazándose, acariciándose. No fue fácil, pero con el tiempo consiguieron ser de nuevo solo uno, y esta vez para siempre)
Siempre te querré, ojalá tuviese el valor de iniciar esta conversación. Pero después de todo el daño, mereces hacer lo que te dicte tu corazón, y ser feliz. Seguiré tirando del hilo rojo, y llamándote con llamador de ángeles. Ojalá algún día vuelvas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario