domingo, 11 de junio de 2023

Cuida(me)te

A: No fui muy preciso con mis palabras antes. Lo que quería decir no es cuando cambies de opinión, porque sé que no es una opinión. 

A: Lo que quería decir es que si cuando te recuperes sientes que quieres que lo intentemos, estaré aquí. Que yo me moriría por hacer mil cosas ahora mismo para demostrarte que estoy arrepentido, que me importas, que yo te contaría todo para poder empezar de cero, pero se que no es el momento. Por eso te pido que si algún día llega para ti ese momento de querer recuperarnos, me lo digas sin vacilar, y que no pienses que si en mucho tiempo no he hecho nada no es porque no quiera, sino porque respeto por encima de todo lo que tú necesitas. 

A: Por favor, ¿lo harás? No importa cuando sea ni como sea

E: Sí, lo haré. Cuídate vale?


Y se marchó para siempre 😢




sábado, 10 de junio de 2023

Lo siento

Lo siento, no soy tan fuerte. 

Me encantaría haber podido sacar el coraje de no volver a caer. 

Me encantaría tener tu fuerza, tu hubieras ido al concierto sin que yo te dijera nada. 

Pero yo no soy fuerte, yo tengo miedo, yo no quiero volverme a caer, porque temo que de una de estas no pueda levantarme. 

Ven a por mi por favor. Te necesito tanto. No quiero seguir llorando 😢. No puedo seguir sin ti. Tengo mucho miedo. 

Te pedí tu ayuda, porque realmente la necesito. 

Aún queda un pequeño haz de esperanza

Pones 5 veces las alarmas... y vuelves a dormirte, no te importa si te llamo...
Dejo el té a medias, y siempre lo terminas.
Y cuando dejas un recado, yo siempre lo olvido.
¿quién me iba a decir a mí, que todo esto existiría?

Déjame ser tu refugio, 
déjame que yo te ayudo,
aguantémonos la vida.
Te recuerdo si lo olvidas:
que hemos crecido peleando,
y sin quererlo nos gustamos.
¿Cuántas cosas han pasado?
Que ya no hay miedo, ya no hay miedo, de decir:
Te amo.




jueves, 8 de junio de 2023

Dime: ¿que siento entre el pecho y las alas?


Tabú - Pablo Alborán 


¿De qué está hecho tu corazón?
Dime que no está vacío. 
Que yo tengo el mío lleno de ilusiones contigo. 


Tic tac, suena el reloj, llega el adiós,
socorro, no tengo bengalas. 
Si no queda amor,
dime qué siento entre el pecho y las alas. 


Si no puedo borrar las estrellas,
no me pidas que olvide tu huella. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 


¿Dé que manera puedo salvar
todo el futuro que fuimos?
¿En qué momento borraste mi nombre de cada suspiro?


Tic tac, suena el reloj, llega el adiós,
socorro, no tengo bengalas. 
Si no queda amor,
dime qué siento entre el pecho y las alas. 


Si no puedo borrar las estrellas,
no me pidas que olvide tu huella. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 


Te busco en cada amanecer.
Y en el último rayo de luz:
desarmo mi cuerpo otra vez,
me invento un nuevo tabú. 








 

Capítulo 2: Autovía del norte

Es miércoles, y la alarma de su Apple Watch suena en la mesita de noche un día más. Son las 6:15, y él se incorpora directamente sentándose al borde de la cama. Desde que ella no está, ya no disfruta de su ratito sentado sobre el cabecero, un cabecero que aún sigue ausente, porque tampoco se atreve a seguir decorando sin ella...

La casa apenas ha cambiado, él quiere que todo permanezca teniendo la esencia del hogar que ambos han diseñado juntos, aunque hay detalles que si han cambiado, imperceptibles para alguien que no les conoce, pero significativos para ella si volviese. Se pone de pie, ¿qué sentido tiene estar sentado sobre el cabecero si ella no está en la cama, si ella no está en la casa, o en la cocina preparando el desayuno? Será mejor no pensarlo...

Su rutina se ha vuelto un tanto caótica, pero nunca perdona su vaso de leche con Cola-cao por la mañana. 

- Mierda, ya voy tarde.

Ahora su momento es sentado en la cocina, mirando hacia la ventana, y perdiendo la vista en el horizonte mientras sus pensamientos fluyen con rapidez. 

Tras desayunar algo, se dirige a la habitación donde se viste. Cada cajón, cada parte del armario, guarda cuidadosamente su hueco, como si la ropa de ella siguiese presente, como si ella tan solo estuviese "en una misión" y su llegada fuese inminente.

Finalmente el coge todas sus cosas, cierra las persianas desde su móvil, y echa un último vistazo en el interior antes de salir hacia el ascensor. Una vez más su ausencia se nota, no hay beso de despedida, ni puede decirle:

- Te quiero. Que tengas un buen día bebé.

Cuando lo piensa se siente extraño, mientras baja en el ascensor que tantas veces utilizaron juntos, como si ahora su vida fuese la de otra persona. 

Arranca el coche, y vuelve a notar su ausencia al ver la plaza de garaje, ahora vacía, que antes ocupaba achulín. El viaje de hoy es un viaje algo triste, desde que todo ocurrió él no había viajado todavía a San Agustín de Guadalix. Es un viaje largo, casi 45 minutos, ¿cuántas cosas da tiempo a pensar?

 - Pondré un poco de música, Cadena 100. 

Eso también le recuerda a ella, y canción tras canción se sume en sus recuerdos. Es curioso, como en menos de una hora tu cabeza puede llegar a pensar en tanto. A veces son recuerdos bonitos, sensaciones que vuelven a tu ser y consiguen estremecerte.

 - Siento como si fueras a mi lado, de copiloto, poniendo las canciones, hablándome de cualquier cosa, o tan sólo mirando por la ventana.

El camino, en su mayor parte, es en dirección noreste, lo que a veces permite a esas horas ver un precioso amanecer. 

- Tantos años juntos, y nunca vimos un amanecer... Bueno, no importa, nosotros éramos más de dormir hasta tarde y quedarnos juntos en la cama.

- ¿Por qué digo éramos? Todavía somos, todavía siento que a pesar de la distancia me quieres, me piensas, me extrañas...

A veces, el camino, el pensamiento, o no tiene muy claro el qué, hacen que su corazón de repente pegue un vuelco y le invada la angustia. Pero esta vez tiene claro lo que ha sido. Se encuentra en ese momento cruzando la rotonda que da acceso al pueblo, San Agustín de Guadalix, por su zona industrial y de repente se ve trasladado a un momento anterior apenas dos meses y medio antes:

Hola, hoy he visto una historia tuya en Facebook, y llevo todo el día pensando dónde podría ser, no era capaz de identificar ese paisaje aunque sabía que lo había visto antes. Acabo de caer, creo que estás en Santander y voy de camino. Puede parecerte una locura, puede que ahora no quieras verme, pero voy a ir allí y voy a estar esperándote. No me perdonaría jamás no haberlo intentando, eres el amor de mi vida, ahora lo tengo claro... (continúa)

martes, 6 de junio de 2023

Carta sin remite en el sobre

A veces, me descubro distraído imaginándote. 

En el camino del coche, paseando, mientras trabajo,

o con cualquier simple tarea del día a día,

como si mi cuerpo permaneciese quieto

pero mi mente solo quisiera sintonizarse contigo…


Te pienso, son recuerdos, tu sonrisa, 

la silueta de tus dientes, que tanta ternura me da, 

tu forma de mirarme a través del espejo cada mañana. 


Te invento, 

fantaseando con nuestro próximo beso cuando todo esto pase: 

me sacas la lengua, y te la muerdo. 

A veces simplemente nos veo charlar de nuestro día, 

pasear al sol y compartir nuestro tiempo.


Te siento, como si tú mano aún cogiera la mía, 

como si estuviese encima de mi regazo mientras conduzco,

como si estuvieses tumbada en mis piernas, 

el calor de nuestros abrazos,

el sudor tras fundir nuestros cuerpos en uno solo.


Te escucho, siento tu voz,

cantamos juntos en mi mente todas las canciones de Pablito.


En esos momentos nuestro amor es fuerte,

un amor capaz de vencer cualquier prueba, 

de superar el tiempo, el espacio, la distancia y sobreponerse.


Esa fuerza me hace creer, sentir que transitamos por el camino correcto.

Entender la situación, aceptarla, y querer darte lo que necesitas.



lunes, 5 de junio de 2023

Monstruos S.A. - La peli de Mike

La peli de Mike nos enseñó que no hay que tenerle miedo al miedo, que podemos transformar lo que nos asusta en risas. Y que las risas nos dan el doble de energía que el miedo. La risa es el arma más poderosa que tenemos para enfrentarnos a cualquier cosa.

La peli de Mike nos enseñó que podemos ser muy buenos individualmente, pero qué juntos, trabajando en equipo, podemos vencer cualquier problema, cualquier obstáculo que se interponga entre nosotros. 



La peli de Mike nos enseñó que, aunque creamos que algo es malo, aunque nos convenzamos de que nos hará daño, podemos descubrir que no es así, que hay luz dentro de cada uno, como Mike y Sulley descubrieron en Boo.





La peli de Mike nos enseñó que por encima de todo, por encima de cada acción individual, si luchamos, el bien siempre gana. Y el bien está dentro de cada uno de nosotros, solo hay que permitir que aflore.





La peli de Mike nos enseñó a no dar nada por perdido, a saber luchar con uñas y dientes. Aún cuando las cosas parezcan imposibles, aún cuando creamos que hay tantos trocitos, que está demasiado roto, que está todo perdido, echo astillas. Aún ahí, en ese instante, hay esperanza. 





viernes, 2 de junio de 2023

Jefe!!!

Hola Jefe, ¿como estás pequeño? Te echo mucho de menos, te echamos mucho de menos. Hoy me puse a leer tu cuento y no he podido evitar que se me escapasen algunas lágrimas. 


Yo te escogí aquel día caluroso de agosto, pensé que cuidarías de Tota hasta que yo pudiese vivir con ella y tomar tu relevo. Nunca imaginé que pasaría esto, y tendrías que volver a cuidarla de nuevo por mí. 


¿Estás bien? Yo sé que no he hecho las cosas como debería, y es una mochila que llevo sobre mi espalda. Estoy intentado aprender de todos mis errores, pero no puedo evitar recordar muchos de ellos y ponerme muy muy triste, me duelen muchas cosas que hice mal, a veces hasta se me clava muy dentro. Te cuento esto por dos cosas, la primera, porque tengo miedo de que por mis errores tu ya no estés pudiendo cuidar de Tota todas las noches, que por mi culpa ya no te abrace ni estés en su cama. La segunda, porque necesito que me ayudes, necesito que recuerdes a Tota todos los buenos momentos que hemos pasado juntos, al principio los 4, Tota, el Peque, tú y yo, y luego con el Avorito, Arlo, el GuaGuaGuaGua y hasta Baby Yoda. 


Necesito que se cure, pero también necesito que no me olvide, que no olvide todos los momentos bonitos juntos y que quiera volver a mi lado, cuando todo esté en su sitio y seamos capaces de hacer de lo nuestro un vínculo fuerte. Yo por mi parte he hecho todo lo que debía hacer, y sigo aprendiendo de mis errores. Estoy preparándome para cuando volváis, cada noche será una fiesta por poder pasarla con vosotros. 


jueves, 1 de junio de 2023

¿Que cojones he hecho?

Pues aquí estoy, trataba de escribirte bonito, un capítulo más de esta historia, de este cuento donde te espero con toda mi ilusión, con todo mi amor. Estaba relativamente bien, he tenido un día bueno, y de repente…

Aquí estoy estoy, llorando, abrazando a los pequeños y sin poder parar de repetirme una única frase:

- ¿que cojones he hecho? Tenia el amor más bonito posible y lo he estropeado todo. 

No me salen las palabras, tan solo el llanto para odiar esto en lo que nos he convertido, y para preguntarme una vez más, ¿que cojones he hecho?

😢


Edit: He logrado calmarme con el disco nuevo de Pablo. Gracias por enseñarme tanto de mi. Aún me sigues cuidando. 

Que yo espero si tardas, porque creo que te debo, mucho...


Aquí estoy, en la cocina. Con el Mac, sentado en tu silla, dos onzas de chocolate negro (del 70%, ya lo sabes) y nuestra infusión. Hoy ha sido un día largo, y mañana tengo una reunión importante en el ministerio. A pesar de tanto ajetreo, tú siempre me acompañas, y por eso quería sacar al menos 5 minutos para escribirte. Para que cuando leas esto en un tiempo (espero que pronto) sepas que sin importar el día estás en mí.

Creo que te sentirás orgullosa de mi el día que nos pongamos al día. Echo mucho de menos nuestros ratitos en los que nos contábamos las cosas del día, nos desahogábamos, o nos alegrábamos juntos cuando había sido un día bueno. Si ahora pudiera volver atrás, de estos momentos contigo cambiaría solo una cosa, olvidar el reloj y disfrutar aún más de ellos, sin la atadura del tiempo que a veces nos dicta la vida.

Quiero también dejarte una canción, que probablemente exprese mucho mejor que millones de mis palabras parte de las cosas que siento por ti, por nosotros.