Oba Güo güa, el guarron me ha dejado escribirte aquí.
¿Sabes qué? Te echamos mucho de menos. El Guarron se pasa el día hablando conmigo, con el perrito pequeño y con el Avorito. A veces nos cuenta cosas de ti, de vuestra historia (el perrito pequeño dice que se las sabe ya todas, y a menudo se queda dormido). A veces simplemente le oigo hablar solo, parece que reflexiona en alto, incluso a veces habla dirigiéndose a ti, explicándote cosas, pidiéndote perdón, o simplemente pidiendo que vuelvas.
La verdad que parece un poco loco, pero yo no se lo digo, sobre todo porque ahora le ha dado por quitarte tus sitios en la casa. Desde que te fuiste duerme en tu lado de la cama, come en tu silla de la cocina, y hasta le he visto trabajar en tu despacho. Alguna noche muy guay me ha puesto su pijama de perritos, y él el tuyo.
