“Me pregunto si un recuerdo es algo que tenemos, o algo que hemos perdido”. Esta frase me fascina, y puedo pasar horas y horas teorizando sobre ella.
Tú, eres sin duda mi recuerdo más presente todos los días. Y aquí vienen los dos lados de la balanza. Te he perdido, de eso no hay duda. Ya no tengo tus abrazos, ya no puedo escuchar como te ha ido el día, o contarte el mío. Echo de menos la forma en la que te hacía reír con cualquier tontería, era magia tener ese poder tan bonito sobre ti. Cuando nos llamábamos de madrugada porque nos necesitábamos, cuando podíamos dormir juntos en este, nuestro hogar. Todo eso son recuerdos, perdidos, ahora que ya no puedo repetirlos una y otra ves hasta el fin de mis días.
¿Perdidos? ¿Estás seguro? Porque aquí viene el otro lado de la balanza, el que dice que esos recuerdos es algo que tengo, porque soy afortunado de haber pasado los 9 mejores años de mi vida contigo. Aunque no fuese del todo consciente, he conocido al amor de mi vida, hemos compartido momentos mágicos, lugares, personas. Nuestra gente, nuestros viajes, nuestros momentos a solas, abrazos, pasión, incluso tristeza. Soy un afortunado por tener todo eso, no todo el mundo lo tiene, no todo el mundo conoce al amor de su vida y pasa 9 años con él, creciendo, aprendiendo, viviendo juntos la vida.
Y es que un recuerdo es algo que se tiene, y por eso sé que a ti te tendré, mientras te piense, mientras te recuerde. Te tendré hasta el fin de mis días.

No hay comentarios:
Publicar un comentario