Pues aquí estoy. Muriéndome de ganas por estar contigo, por hacer cosas contigo. Curioso ¿verdad? Ahora que se me ocurren mil sitios donde ir a pasear, mil ciudades que visitar, mil restaurantes donde disfrutar, tu no estás aquí (bueno, yo te eché).
Tengo un nudo en el estómago todo el día, pensando en ti. A veces es pequeñito y puedo controlarlo, en esas veces pienso con ilusión que haría contigo en ese momento. A veces se desboca, toma el control, y puede conmigo.
A pesar de todo me sorprende la fuerza con la que evito escribirte y decirte lo mucho que te echo de menos.
Aquí aguardo, a que aparezca un simple mensaje tuyo que me haga saber que tú también me piensas, que me echas de menos, y que cuando acabe este camino tan estrecho volveremos a estar juntos.
PD: felicidades Arlo, os quiero mucho al jefe y a ti. Todos os echamos de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario